¡Dios no es sólo amor!

 

Grande es Jehová, y digno de suprema alabanza; Y su grandeza es inescrutable. Generación a generación celebrará tus obras, Y anunciará tus poderosos hechos. En la hermosura de la gloria de tu magnificencia, Y en tus hechos maravillosos meditaré. (Salmos 145:3-5)

Al final del día, la sabiduría de Dios siempre brilla con más resplandor. Es el hombre quien está limitado en su entendimiento y percibe muy poco de la grandeza de Dios, pero si esperamos pacientemente y consideramos lo que Él está haciendo, nuestro entendimiento crece y vemos la sabiduría de Sus caminos. Es necesario, por lo tanto, ejercitar la paciencia y la humildad en nuestro caminar con el Dios infinito.

Cuando estamos aprendiendo acerca de Dios, nunca llegamos a un lugar donde dejemos de aprender. Siempre hay más que aprender; más sabiduría; más profundidad de discernimiento; más maravilla. Ante Él, somos como niños pequeños, y si personas no están acostumbradas a esta humilde perspectiva, se apartarán de Su luz y amor, sintiéndose más cómodos en la oscuridad, donde pueden creerse grandes.

Bueno y recto es Jehová; Por tanto, él enseñará a los pecadores el camino. Encaminará a los humildes por el juicio, Y enseñará a los mansos su carrera. Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad, para los que guardan su pacto y sus testimonios. (Salmos 25:8-10)

En esta serie de artículos, presentamos algunas de las cosas más asombrosas que hemos aprendido acerca de Dios y de Su liderazgo. Es terreno sagrado sobre el cual nos aventuramos. Por lo tanto, nos acercamos a estos temas con gran reverencia y asombro, y les pedimos que también tengan la misma actitud respetuosa. Es un gran honor, por el cual estoy agradecido, pero soy totalmente indigno, de ser llamado a escribir sobre un tema tan magnífico como es presentado aquí. Oro para que el Espíritu Santo use mis débiles palabras para traerles, queridos lectores, una degustación de la dulzura del fruto de la Canaán celestial.

La huella digital de la Divinidad

Los primeros siete años de este ministerio estuvieron llenos de guía y revelación de Dios. Personalmente, llegué a conocer el ministerio después de que fue publicado en línea alrededor de seis meses, cuando mi hermano Robert compartió el sitio web después de haberlo encontrado “por accidente”. Recuerdo bien esa noche, cuando al final de un día de trabajo, vi su correo electrónico y comencé a leer la presentación de Orión. Me impresionó inmediatamente y reconocí la impresión de la mano del Creador. Aunque no tenía la intención de leer todas las 168 diapositivas[1] en una sola sesión, ¡no podía parar hasta que llegué al final!

Una entre miles de máquinas de proteínas

Una entre miles de máquinas de proteínas

Teniendo un trasfondo en la ciencia, siempre me ha fascinado la Creación, y encuentro causa para la adoración debido a su increíble complejidad, pero a la vez delicada sencillez, aparente en cada esquina, especialmente en los organismos vivos. Desde el momento en que comencé a aprender acerca de los componentes minuciosos de las células vivas en la escuela primaria, estaba cautivado y cuanto más aprendía, más vi un reflejo de la omnisciencia de Dios en la multitud de vías bioquímicas laberínticas y procesos cuidadosamente empacados en cada célula microscópica de cada cosa viviente.

Mientras muchos científicos tratan de explicar en vano cómo toda la complejidad y el orden en el universo, tanto animado como inanimado, se desarrolló a partir del caos y de la coincidencia, el cristiano encuentra razón para alabar y glorificar a Dios por las innumerables expresiones de Su grandeza. Desde el orden y disposición de las galaxias hasta la precisión atómica de la maquinaria celular proteínica, puede ser vista la huella digital de la Omnisciencia.

Lo mismo sucede con las revelaciones genuinas de Dios, la profundidad de la sabiduría que puede ser obtenida de las mismas, y la perfección no anticipada con la que cada pieza encaja, revelan su Origen sobrenatural. La Biblia no es sólo una compilación del mero pensamiento humano, sino de las revelaciones de Dios, dadas a través de agentes humanos. En las producciones humanas más profundas, hay un bajo límite de conocimiento derivado que puede ser obtenido antes de que aparezcan numerosas falacias y discrepancias, pero la profundidad del estudio de la revelación de Dios, ya sea natural o escrita, no conoce límite.

Cuando respetados amigos me dijeron que la revelación de Orión era el producto de la mente de un hombre, que no era guiado por el Espíritu Santo, y cuando las pruebas y las dificultades me rodearon por todos lados a causa de mi creencia en esa revelación, me pregunté si podrían estar en lo correcto. ¿Estaba yo equivocado y engañado con mi creencia en este mensaje? La pérdida de amigos y la frialdad que sentí de parte de ellos ciertamente no fue agradable, ni fácil, y renunciar a mi creencia habría cambiado rápidamente esa condición. Sin embargo, no podía negar que en este mensaje estaba la huella digital del Creador. Los argumentos que oí en contra del mensaje no mostraban razones de peso, y no hacían referencia a cómo algo tan profundamente significativo y lleno de sabiduría e información podría haber venido de una mera fuente humana. ¡Podría creer más prontamente en la evolución!

Una revelación del Padre

A medida que Dios ha obrado en la tierra a lo largo de la historia, Su principal manera de proceder ha sido, encargar a personas dispuestas el llevar a cabo Sus propósitos, de acuerdo con Su instrucción y con la guía del Espíritu Santo. Incluso los Diez Mandamientos, que Dios escribió con Su propio dedo, fueron escritos en piedra que Moisés había cortado de la montaña.[2] La obra de Dios es realizada cuando el Espíritu Santo se mueve sobre la gente para escribir, hablar o hacer según Su voluntad. De esta manera, el instrumento humano dispuesto, trabaja en asociación con lo divino y, siendo gobernado por el Espíritu Santo, se conservan Su armonía y sabiduría divinas, aunque proceda de mentes y manos humanas inmensamente inferiores.

Hay una razón por la cual Dios escoge mensajeros particulares, y John Scotram no es una excepción, y aunque el mensaje es dado a través de su estudio y esfuerzo, reconocemos la impresión del Espíritu Santo en el mensaje, y entendemos que viene desde el Cielo. Incluso el hermano John mismo se sorprende a veces por la gran profundidad de las revelaciones que Dios le ha dado a este pequeño grupo a través de él, durante los últimos siete años. No hay duda en ninguna de nuestras mentes de dónde viene la luz. Es la luz divina del Cielo, y alabamos a Dios y Le damos la gloria por ello, porque sólo Él puede ser el Autor de tal perfecta armonía con las Escrituras.

Una de las revelaciones más profundas es el tema y cuestión de este artículo. Es algo muy especial, que recibimos en un tiempo especial. Fue un tiempo en el que el tema actual de estudio era el sello de Filadelfia, y esta revelación explica una parte importante del sello: “escribiré sobre él el nombre de mi Dios.”[3] Por esta razón, no queríamos compartirlo abiertamente antes de la conclusión del tiempo de sellamiento, pero lo estudiamos en privado con individuos, a medida que el Espíritu Santo preparaba sus mentes para recibirlo. Algunos llegaron a la comprensión con poca ayuda, mientras que otros requirieron más ayuda, y otros no pudieron llegar a la comprensión, dando poco más que respuestas al azar a todos nuestros esfuerzos para redirigirlos. Por supuesto, el conocimiento mismo no es lo que sella a una persona, sino el Espíritu Santo. Sin embargo, al estudiar en privado, pudimos ver más claramente a quién había preparado el Espíritu para estar entre los 144.000.

Desde el principio con el descubrimiento del Reloj de Dios en Orión, este ministerio ha sido acerca del tiempo. En nuestros artículos, el tiempo era un tema consistentemente prominente. Pero no fue hasta el sábado, 12 de enero del 2013, durante la Fiesta de las Luces (Janucá)[4] que, la revelación que es el tema de este artículo, fue dada por primera vez. Esta revelación llegó una semana después de otro descubrimiento especial relacionado con el tiempo: “El Error de Miller“, que se refiere al error de un año que reveló que Jesús no regresaría el 24 de octubre del 2015, como creíamos hasta ese entonces, sino un año después.

El regalo del tiempo¿Por qué daría Dios toda esta luz con respecto al tiempo? El tiempo es un tema que no es estudiado a menudo en los círculos cristianos, a pesar de las advertencias bíblicas contra ser ignorante del tiempo de tu visitación.[5] Quizás porque es demasiado sensacional o arriesgado, la mayoría de la gente se niega a creer que el Padre revelaría el secreto del tiempo, a pesar de que Él es conocido como el Revelador de Secretos,[6] e incluso dijo que ¡Él no hace nada sin primero revelar el secreto![7] El secreto que Dios reveló, es que Dios no es sólo amor, como es tan conocido y fácilmente aceptado, sino ¡Él también es tiempo! No es sólo que Él conoce el tiempo; sino que ¡Él es el tiempo, personificado!

Esto debería dar motivo para la reflexión, ¡y verán cómo la Biblia confirma esto! Exploraremos algunas de las implicaciones de este asombroso tema en el resto de este artículo. Es seguro que les dará una nueva perspectiva de la interacción de Dios con el hombre.

La fuente de las aguas vivas

¡Oh Jehová, esperanza de Israel! todos los que te dejan serán avergonzados; y los que se apartan de mí serán escritos en el polvo, porque dejaron a Jehová, manantial de aguas vivas. (Jeremías 17:13)

El río de la vidaEl agua es el requisito más básico para la vida. Todo ser vivo depende del agua, por lo que es apropiado que nuestro Dios se describiera a Sí mismo como la Fuente de aguas vivas. Él es la Fuente y el Sustentador de la vida, y esa vida es dada libremente a toda Su creación. Por la raza caída, que ha sido separada de esa Fuente a través del pecado, Jesucristo, teniendo la misma Fuente de la vida en Sí mismo, se entregó para que las aguas siempre fluyentes de la vida del Padre, pudieran ser impartidas de nuevo a nosotros con la redención del pecado.

Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna. Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. (Romanos 6:22-23)

Toda vida viene de Dios. Incluso los impíos viven a causa de Él, aunque no han aceptado el regalo de la vida eterna por medio de Jesucristo. Ellos serán levantados de los muertos por el poder de Dios, al igual que los justos, pero no van a permanecer con vida por mucho tiempo, porque la conexión con el árbol de la vida, a través de la cual fluye la fuente de las aguas vivas, es establecida sólo a través de Jesucristo nuestro Señor. ¡Ningún otro ser puede dar vida eterna! Solamente Él que es uno con el Padre puede dar el regalo de la vida eterna.

El átomoSin embargo, el agua no es el único requisito básico para la vida. De hecho, es simbólico de algo aún más fundamental para la existencia: el tiempo. Los átomos mismos de los que estamos compuestos, están en continuo movimiento que no puede ser detenido. Cada partícula de materia en existencia siempre retiene una cierta energía de movimiento mínima que no es posible eliminar.[8] Así, la existencia misma implica movimiento, y el movimiento es un cambio de posición en el tiempo. Nada puede existir sin movimiento, y el movimiento no puede existir sin el tiempo.

Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero. En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones. (Apocalipsis 22:1-2)

Al igual que el agua del río de la vida, el tiempo fluye en una sola dirección, y así como el agua se origina con el trono de Dios, lo mismo ocurre con el tiempo. El árbol de la vida es alimentado por ese río, así como toda la Creación depende del tiempo, y toda vida depende del Espíritu de Dios. La Creación de Dios no es sólo hermosa, sino también instructiva. Hay un propósito y significado para todo lo que Dios hace. ¿Por qué Dios escogió usar un árbol de la vida? ¡Hay un significado más profundo, y ya hemos empezado a entenderlo! El árbol de la vida, mientras que contiene mucho simbolismo como es presentado en el Apocalipsis, era un árbol real que fue plantado en el Jardín del Edén, donde Dios se comunicaba con Adán y Eva antes de su transgresión. En El Misterio de Ezequiel, presentamos el simbolismo del río que fluía del Edén y se ramificó en cuatro brazos. Allí es explicado cómo estos representan cuatro períodos de tiempo, durante los cuales las aguas vivas del Espíritu de Dios fueron entregadas a cuatro grupos diferentes de personas, que Dios había escogido para difundirlas por toda la tierra.

Con el entendimiento de que Dios es el tiempo, el camino es abierto para descifrar el simbolismo del árbol y del río de la vida como es presentado en el Apocalipsis. La escena se abre con el hermoso río de la vida que viene del trono.

Esto trae a la mente el río que el profeta Ezequiel vio fluyendo del templo, en su visión. En la visión de Ezequiel, se dan más detalles que sugieren algo sobre este río. Consideremos primero la descripción que él dio acerca de su efecto:

Y toda alma viviente que nadare por dondequiera que entraren estos dos ríos, vivirá; y habrá muchísimos peces por haber entrado allá estas aguas, y recibirán sanidad; y vivirá todo lo que entrare en este río. (Ezequiel 47:9)

Para empezar, vemos que el río es un río de vida, porque todo lo que toca es curado y vive, como las multitudes de personas que han venido a Jesús a lo largo de las edades. Sin embargo, a Ezequiel se le muestra además otra característica de este río de la vida. Él es llevado a 1000 codos afuera, luego 2000, luego 3000, y finalmente a 4000 codos afuera, y en cada parada, el agua del río se hacía más profunda. Subía desde sus tobillos a 1000 codos, luego hasta las rodillas, luego a su cintura, hasta que, a los 4000 codos, es demasiado hondo para cruzar a pie, y tendría que cruzar nadando.[9] La distancia desde el templo representa el tiempo transcurrido desde el primer pecado hasta que el río sanador estaba en su punto máximo, cuando Jesús moraría en la tierra y daría Su vida por la sanidad del mundo. Explicamos En la Sombra del Tiempo, cómo realmente hubo exactamente 4000 años desde el primer pecado hasta la muerte del Salvador. (Ezequiel vivió y murió en el cuarto milenio después de la caída, por esa razón no pudo cruzar a 4000 codos, el comienzo del quinto milenio.)

Así, vemos que el río de la vida representa la vida a través de la sangre de Jesús, que fluyó desde los primeros sacrificios que vistieron a Adán y Eva, hasta que el servicio de sacrificio terminó con el regalo de Su propia sangre literal. Sin embargo, el rio representa además el flujo del tiempo, llevando Su sacrificio a todas las generaciones y ¡cubriendo una multitud de pecados!

La encarnación de Jesús como hombre muestra que Él experimenta el tiempo como lo haríamos nosotros. Su conocimiento del futuro viene de Su Padre. Es sólo el Padre, para quien Jesús es como un “Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo”. [10] Hablaremos de este aspecto más adelante, pero podemos ver que el río de la vida representa al Padre.

El universo en pocas palabras

Volviendo a la imagen del árbol de la vida, después de que la escena es abierta con la representación del Padre en el río de la vida que fluye del trono, el árbol mismo viene a la vista:

En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones. (Apocalipsis 22:2)

Con sus raíces en el río del Tiempo, los dos troncos crecen hacia arriba. Esto representa un cambio, y trae a la mente las palabras de Jesús a los fariseos orgullosos respecto a Su relación con el Padre:

Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuese Dios, ciertamente me amaríais; porque yo de Dios he salido, y he venido; pues no he venido de mí mismo, sino que él me envió. (Juan 8:42)

La palabra griega traducida “he salido” significa “emitir” o “salir de”. En la misma oración, Jesús también habla de ser enviado al mundo, ¡pero esto es diferente a “salir de” Dios! Él habla del tiempo cuando Sus raíces crecieron del Tiempo. Explicamos este concepto con mayor detalle en el Apéndice C de Nuestra Alta Vocación.

En la representación del árbol de la vida, al elevar nuestros ojos del río que fluye, vemos una descripción de la Deidad. El Padre es el río del tiempo y de la vida, del cual los troncos del árbol toman el agua, y los troncos a su vez representan al Hijo y al Espíritu Santo. El Mensaje del Cuarto Ángel es claro acerca de que hay tres miembros de la Deidad, y no sólo dos. Hay tres componentes de apoyo para el árbol de la vida y hay tres estrellas en el cinturón en Orión, que representa el trono. Dios nos da estos símbolos para instruirnos acerca de estos asuntos, por lo que es innecesario entrar en discusiones al respecto. El Creador ya ha hablado, y Su respuesta es final.

A medida que seguimos el árbol hacia arriba, vemos estos tres (el agua y los dos troncos que la llevan hacia arriba) fusionándose perfectamente en uno, porque es un solo árbol. Esto representa Su unidad de propósito. Hay algo que Ellos se propusieron a hacer juntos, y si queremos saber lo que es, simplemente seguimos el árbol hacia arriba.

Copa del árbolLas ramas, las hojas y el fruto de un árbol son sostenidas por su tronco. Así también, el Dador de la vida sostiene a aquellos que reciben la vida de Su mano. Eso incluye todo el universo. Un árbol es una representación apropiada de un universo dinámico y creciente. Mirando a un árbol hacia abajo, se ve una masa redonda de hojas que se expande hacia afuera a medida que el árbol crece, cada hoja recibe el agua traída a ella. Del mismo modo, cada parte del universo depende del flujo del tiempo que lo conecta con el Creador. Juntos, los tres miembros de la Divinidad proveen el tiempo, la vida y el sustento del universo.

En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. (Juan 1:1-4)

El árbol de la vida es un solo árbol, y el Padre “creó todas las cosas por Jesús el Cristo.” [11]

¡Cuán innumerables son tus obras, oh Jehová! Hiciste todas ellas con sabiduría; La tierra está llena de tus beneficios. He allí el grande y anchuroso mar, En donde se mueven seres innumerables, Seres pequeños y grandes. Envías tu Espíritu, son creados, Y renuevas la faz de la tierra. (Salmos 104:24-25,30)

Una galaxiaRecientemente se descubrió que el universo observable contiene más de un trillón de galaxias, ¡diez veces más de lo que se había conocido antes![12] Estas son las diferentes “ramas” del universo, representadas por las ramas del árbol de la vida. En cada rama del árbol hay innumerables hojas, la parte del árbol que, por fotosíntesis, transforma la luz en azúcares, los cuales en última instancia proveen energía para cada célula del árbol, para que pueda producir sus flores, sus frutos y sus semillas. Esto es análogo a las estrellas, de las cuales hay muchos miles de millones dentro de cada galaxia. Éstas producen energía en grandes cantidades, para suministrar calor y luz para las necesidades de la vida en un planeta habitado a su alcance.

La vida en tales planetas está representada por el fruto del árbol. El fruto es lo que da dulzura y gozo. Es el retorno de la inversión del esfuerzo que el cuidador gasta en un árbol. Dios es el Cuidador del universo, y los habitantes son los dulces frutos de Su árbol.

Los números de Dios

Y con esta ilustración, entendemos por qué el número siete se usa para representar la completitud. Hay siete partes esenciales para el árbol de la vida completo y, en consecuencia, el universo. Los tres miembros de la Deidad están representados por el agua (1) y los dos troncos (2, 3), y Su consejo juntos para crear el universo, mediante la unión de los troncos (4). Entonces el universo creado mismo, con sus galaxias, sus sistemas estelares individuales y sus planetas habitados, está representado por las ramas (5), las hojas (6) y el fruto (7).

Es interesante notar que el cuarto componente del árbol es el consejo divino, cuando la Deidad decidió crear. Es el punto donde el Creador se encuentra con lo creado. Si se habla de la Divinidad por separado de la Creación, entonces hay tres componentes relevantes del árbol. Así, Dios en Su trono está representado por el número tres.

Considerando la relación de Dios con Su creación, incluimos el cuarto componente: Su consejo juntos. Su unidad de propósito no era sólo para crear, sino que, con el Tiempo en el consejo, abarcaba todo lo que pasaría como resultado. En esa comunión, Dios relató el sacrificio que la Creación obtendría del Amor. El propósito de crear seres inteligentes con libre albedrío, significó la aceptación de las consecuencias cuando una persona elige su propio camino. De esa manera, era un propósito construir un templo, donde los efectos del pecado pudieran ser manejados. En esa comunión, representada por los troncos combinados del árbol de la vida, fue establecido el plan de salvación.

...Así ha hablado Jehová de los ejércitos, diciendo: He aquí el varón cuyo nombre es el Renuevo, el cual brotará de sus raíces, y edificará el templo de Jehová. El edificará el templo de Jehová, y él llevará gloria, y se sentará y dominará en su trono, y habrá sacerdote a su lado; y consejo de paz habrá entre ambos. (Zacarías 6:12-13)

En este pasaje es descrito el resultado de la aplicación del consejo de paz, refiriéndose a Jesús (el Renuevo o la Rama), quien construiría el templo de Dios. El plan había sido establecido antes de la Creación, pero hasta que el pecado ocurrió, no había necesidad de éste.[13] Y hasta que la Cruz vino, no podía ser completamente entendido por los seres creados. Pero para el Tiempo, todo estaba incluido en ese consejo de paz.

Esto es lo que la Creación abarcó desde la perspectiva de Dios. ¡La Creación no puede existir sin Dios, como tampoco las ramas, las hojas y los frutos pueden existir sin un tronco para proporcionarles la vida! Pero el pecado es autodestructivo, así que el pecado debe ser eliminado del universo para prevenir su autodestrucción. Por lo tanto, el plan de salvación es la clave, para la existencia continua del universo. Así que, si nos referimos a la Creación, debemos incluir no sólo las ramas, las hojas y el fruto, sino también el consejo de paz que exclusivamente puede sostener su existencia. Encontramos entonces que el número cuatro representa a la Creación.

En este mundo, hay una barrera entre nosotros y Dios. El plan de salvación es el vínculo, y cuando el plan es completamente ejecutado, Dios y la Creación permanecerán como un todo unido. ¿Qué número, entonces, representaría esa unión? Debe ser el número siete, porque las siete partes deben ser incluidas en el árbol completo. El siete representa el universo completo; tanto Dios como la Creación (3 + 4), pero sin pecado.

Mirando específicamente a ese componente central: la unidad de la Divinidad en el consejo de paz, vemos la cruz de Cristo. No es de extrañar que encontremos la cruz una vez más en el centro. De hecho, como se representa aquí, la cruz está en el centro del universo. Es la acción de Dios en la restauración del hombre del pecado. Esa acción de la Divinidad es distribuida sobre toda la Creación. Es lógico, por lo tanto, que la acción misma es representada por la multiplicación, tal como vimos que la unión está representada por la suma. Así, la multiplicación de la Divinidad (3) sobre la Creación (4) representa el pacto de Dios con el hombre para restaurarlo del pecado. El número doce representa el pacto para restaurar el universo a un estado sin pecado. Este concepto también es abordado en la presentación de Orión.[14]

El sello del amor fraternal

Con la revelación de que Dios es el Tiempo, comenzamos a ver varios pasajes de la Biblia bajo una nueva luz. Uno en particular era el sello de Filadelfia. En la carta de Jesús a esta iglesia, Él dijo:

Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo. (Apocalipsis 3:12)

En este pasaje, tres cosas que constituyen un sello, están escritas en (las frentes) de los Filadelfianos vencedores. En primer lugar, entendemos que el “nombre” se refiere al carácter o la naturaleza del que es identificado. Así que cuando dice “el nombre de mi Dios”, no se refiere simplemente al Tetragrámaton[15] o algo similar, sino a la naturaleza o el carácter de Dios. Está claro entonces, basado en esta revelación, que el nombre de Dios en el contexto de Orión es el Tiempo. Veremos momentáneamente a qué conduce esto, pero primero, veamos las otras partes del sello.

El hermano John ya abordó estas últimas partes extensamente en su último artículo, La Hora de la Verdad, donde describió algunas características de la Ciudad Santa, destacando sus cualidades como una biosfera móvil para transportar personas de un planeta a otro. ¡El nuevo nombre de Jesús debe ser claro para cualquiera que esté familiarizado con los fundamentos del mensaje de Orión! Alnitak es la estrella de Orión que representa a Jesús, y por lo tanto es el nombre que describe Su nuevo papel como el centro del Reloj de Orión.

El sello de Filadelfia (que significa “amor fraternal”), tiene que ver con el Tiempo. Se trata de mantener la corona del tiempo[16] al continuar viviendo victoriosamente hasta que Jesús regrese. Ese tiempo, cuando el Padre descendería con Alnitak y la Ciudad Santa, fue especificado por el Reloj de Orión. Entendimos el tiempo, e incluso escribimos la fecha en la frente de nuestras fotos de perfil de Facebook como una señal de nuestra creencia, entendiendo que el sello se relaciona con un tiempo específico: el tiempo del regreso de Jesús.

A pesar de lo que digan los escarnecedores, ciertamente era el tiempo en el que Él seguramente hubiera regresado. Los relojes no estaban en error. Hay demasiada evidencia en apoyo de su precisión. Pero las personas no son verdaderamente selladas por el Espíritu Santo en la iglesia de amor fraternal a menos que hayan sido probadas y se demuestre que ellos, de hecho, exhiben un amor sacrificial por sus hermanos; y por “hermanos”, me refiero a toda la humanidad, ¡no sólo a nuestros amigos y familia! Y en acuerdo con la sabiduría de Dios, Él programó la prueba en el sello mismo, como lo verán.

Sabíamos el tiempo y nos emocionábamos cada vez más ante la perspectiva de ver la bendita esperanza, pero había una tristeza que empañaba nuestro gozo de que Jesús venía. ¡Había tan pocos que creyeron! Personalmente, cuando pensaba en personas que parecían tener un corazón sincero y humilde, que esperaban con ansia el rapto, me preguntaba por qué ellos deberían ser decepcionados, mientras yo era aceptado, ¡porque yo no era mejor que ellos!

Sin embargo, no pude escapar a la evidencia de que este mensaje era la voz solitaria del evangelio puro, y ninguno podría vivir hasta el final apartado de él, pues solo éste contiene el conocimiento especial necesario para que la última generación permanezca puesta en pie después de que Jesús cesa Su intercesión para poder venir. Comprendimos la señal de que Dios nos había dado el sempiterno pacto, como lo explicará el hermano John en el próximo artículo de esta serie, y todo se había cumplido, aunque no de la manera que esperábamos. Aunque simbólicos, sin embargo, los cumplimientos eran demasiado claros para estar equivocados.

La prueba llegó cuando comprendimos la aplicabilidad de la historia del servicio de Jacob a Labán por sus dos hijas, Lea y Raquel. El hermano Robert compartirá más sobre el estudio en su artículo, pero basta con decir aquí que nos dimos cuenta de que tendríamos que servir otros “siete años” en la tierra, dando tiempo para aquellos que esperábamos vendrían durante los primeros siete años, ¡pero que nunca llegaron! ¿Estaríamos dispuestos a hacerlo en el punto más alto de nuestra esperanza y expectativa del regreso de Cristo, el cual iba a ser en pocos días?

Nos fue dada una opción: ¿Preferiríamos satisfacer nuestro fuerte deseo de acabar con nuestros cuerpos enfermos y con este mundo oscuro ahora, dejando a sus habitantes sin esperanza durante siete años de plagas y condiciones desesperadas, satisfechos con los pocos que creyeron, con quienes habíamos desarrollado un vínculo de unidad? ¿O crucificaríamos el mayor anhelo y esperanza de nuestra carne, y nos someteríamos a siete largos años más de servicio, como lo creíamos, sabiendo que sería un tiempo de persecución y de gran tribulación? En este caso, sin embargo, sería durante un tiempo en que las profecías realmente se cumplirían de una manera fácilmente visible y más literal, tal que muchos las reconocerán y buscarán la verdad.

La elección requerida era clara: no sería correcto elegir de acuerdo con nuestros propios deseos egoístas. Por lo tanto, tan decepcionante como lo fue para nuestra carne, nuestra esperanza fue renovada de que lo que realmente era el deseo más grande de nuestros corazones podría ser cumplido: que aquellos que no han rechazado el tiempo, reconocerían la belleza de nuestro Señor en Orión, y se unirían a nosotros en dar un testimonio de sacrificio de su amor y compromiso con Él.

El sello de Filadelfia no es sólo acerca del tiempo del regreso de Jesús, ¡sino que se trata de Dios, que es el Tiempo! ¡Y si Dios es el Tiempo, entonces Él puede hacer con el tiempo, lo que Él quiera! La Biblia contiene ejemplos de la manipulación del tiempo por parte de Dios, como ustedes probablemente lo saben. (El día acortado de Ezequías[17] y el día doble de Josué [18] son dos que vienen fácilmente a la mente.) Con el sello del Tiempo en tu frente, las posibilidades se abren, y cuando no hay tiempo suficiente para realizar el trabajo, entonces apelamos a nuestro Dios, quien puede suplir nuestra necesidad. El amor fraternal consiste en pedirle al Tiempo más tiempo para aquellos que lo necesitan, a pesar del sacrificio que debemos dar en el proceso. Este es el carácter de uno que está sellado.

Los relojes han alcanzado su fin, y reconocemos que ¡los 144.000 deben discernir implícitamente la autoridad de Dios con respecto al tiempo! Ellos reconocerán el mensaje del tiempo como la verdad y exhibirán el amor fraternal que libremente sacrificaría sus propios deseos para pedir tiempo para otros, si fuera necesario. Ellos levantan sus ojos y miran más allá de su pequeño círculo familiar, donde los esfuerzos de muchos que carecen de verdadero amor fraternal, son consumidos totalmente de manera egoísta—y a menudo desperdiciados— como si no hubiera otra alma en el planeta condenado, a quien dar el conocimiento del tiempo.

Recibido libremente, dado voluntariamente

Este mensaje fue siempre un mensaje de sacrificio. El evangelio de la salvación es dado libremente, pero ¿cuánto lo valoran? ¿Venderán todo lo que tienen, incluso sus relaciones más cercanas si es necesario, para poder “comprar” el campo donde Jesús, la Perla de gran precio, puede ser encontrado?[19] ¿Escogerán a Jesús por encima de sus hijos, sus cónyuges o sus mayores posesiones y comodidades? Si Él no vale más que todas esas cosas para nosotros, entonces Él tiene palabras duras que son aplicables a nosotros:

El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí. (Mateo 10:37-38)

Pero tengan la seguridad de que el Señor vale todo lo que podemos dar de los regalos de este mundo:

Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna. (Mateo 19:29)

Jesús, nuestro gran ejemplo, dio todo, tanto en Su vida física como eterna, permaneciendo para siempre en forma humana.[20] Nosotros también hemos pasado por la experiencia de dar todo, prometiendo que si fuera necesario borrara nuestros nombres del libro de la vida, era solo un pequeño precio a pagar, para que el evangelio puro, el cual incluye el tiempo, pudiera llegar al mundo y muchos tuvieran la oportunidad para encontrar la vida eterna en esta hora oscura y confusa. ¡Es recompensa suficiente que ustedes, queridos lectores, ahora tengan la oportunidad de leer y de entender! Ustedes son las casas, las familias y las tierras que recibimos cien veces más.

¿Darán ustedes también todo por Jesús, tomando su cruz y siguiéndole al Calvario? Sus vidas eternas estarán aseguradas, pero requerirá que sus vidas físicas sean dadas.

Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, éste la salvará. (Lucas 9:24)

Recuerden que Jesús es nuestro Ejemplo. Él fue delante de nosotros, y Él desea que participemos de Su experiencia. Podrían pensar en esto con el ejemplo de una unión. Naturalmente, nos unimos con aquellos que tienen una experiencia similar a la nuestra. ¿Estaremos cerca de Jesús, si la actitud de sacrificio que caracterizó Su vida nos es completamente ajena? Por otro lado, si compartimos Sus convicciones; si somos perseguidos como Él lo fue; si damos nuestras vidas como Él lo hizo, entonces podemos relacionarnos mejor con Él a través de nuestra experiencia compartida. Le conocemos, y Él nos conoce. Es la evitación de este conocimiento experiencial de los sufrimientos de Cristo, que hace que muchos cristianos estén engañados.

Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad. (Mateo 7:22-23)

Los que caen en esta desafortunada clase tienen una falsa sensación de comodidad. Se sienten cómodos con las palabras y los actos “cristianos”, pero no se sienten cómodos con el carácter cristiano. Es un problema fundamental que ha plagado al pueblo de Dios desde el principio, y Dios ha disciplinado a Su pueblo, e incluso los desechó como resultado de una rebelión persistente bajo el disfraz de un buen nombre.

Mientras algunos se rebelan abiertamente y niegan su afiliación con Dios y Sus caminos, muchos continúan profesando ser Sus hijos, cuando sus vidas están en total apostasía. Al afirmar Su nombre y asistir a los servicios religiosos o hacer cosas religiosas, se sienten que son cristianos, cuando en realidad, sus vidas no reflejan el carácter de Cristo, que es lo que hace a un cristiano un cristiano.

El carácter de Tiempo

Cuando hablamos de la naturaleza de Dios, es importante recordar que nosotros como seres finitos no podemos esperar comprender a nuestro Dios infinito. Siempre existe el peligro de presentar una visión estrecha de Él en nuestro esfuerzo por explicarlo o comprenderlo. Para Dios, quien es omnipresente, siempre existente, y que conoce el fin desde el principio, la distinción entre la causa y el efecto se vuelve borrosa. Algunos creen que porque Dios conoce las decisiones que tomaremos desde el principio, nadie tiene realmente libre albedrío, sino que todo lo que Dios tiene en mente para nosotros es lo que estamos destinados a hacer.

Sin embargo, no podemos ver la mente de Dios, donde todo el tiempo es accesible a la vez, así que estamos restringidos a nuestro propio conocimiento y percepción. Por lo tanto, mientras que Dios puede saber cómo vamos a elegir, nosotros no lo sabemos, y el conocimiento de Dios no limita nuestra libertad. Por el contrario, es Dios, quien está “limitado” por Su infinito conocimiento, porque ¡el concepto de elección no tiene sentido si el conocimiento del tiempo no es limitado a antes de que se haga la elección. Esta es la razón por la cual la Ley de Dios es inmutable. Es una descripción de Sus “elecciones”, o, mejor dicho, de Su carácter—el carácter de Tiempo.

Desde nuestra perspectiva, el tiempo fluye como un río, y vemos eventos suceder en secuencia, pero desde la perspectiva de Dios, quien es el río en su conjunto, los eventos no “suceden”, sino que son un estado de ser. La Biblia expresa esto con frases como “el Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo.” [21] Desde nuestra perspectiva, Jesús murió en el año 31 d.C., pero desde la perspectiva de Dios, Él simplemente murió. Él es el siempre presente YO SOY. El acontecimiento de la crucifixión contribuye al estado de ser que define quién es Él, y es destacado como un atributo fundamental.

La combinación de Su Ley inmutable y Su amor infinito es vista en la Cruz del Calvario. En ese momento decisivo, la naturaleza de Dios se podía ver más claramente que en cualquier otro momento. Y cuando vemos a nuestro Señor desde esa perspectiva y miramos al corazón del Tiempo, permanecemos en asombroso silencio. Sin embargo, verlo llorando por Su Hijo moribundo, pasando por la separación sin precedentes a causa de Su amor por Sus enemigos—todos los que han pecado— ¡para que pudieran reconciliarse con Él!

¿Por qué era necesaria una medida tan drástica? ¿Cambió esta acción solemne Su Ley o la definió en términos de amor e inmutabilidad en el tiempo? Claramente, Jesús murió debido a la Ley quebrantada, porque no podía ser cambiada, porque es un reflejo de Dios, quien es el Tiempo y no cambia. ¡Él no murió para que pudiera ser anulada, porque esto es imposible! ¡Cuidémonos cuando decimos que la Ley fue clavada en la cruz! ¡No, fue “el acta de los decretos que había contra nosotros”[22] la que fue clavada en la cruz, no los Diez Mandamientos, los cuales nos protegen! Si entendiéramos la santidad de esa Ley, estaríamos más en armonía con las sublimes palabras de la adoración del Rey David en el capítulo más largo de la Biblia, el Salmo 119.

Un Regalo de Amor

Enséñame, oh Jehová, el camino de tus estatutos, Y lo guardaré hasta el fin. Dame entendimiento, y guardaré tu ley, Y la cumpliré de todo corazón. Guíame por la senda de tus mandamientos, Porque en ella tengo mi voluntad. Inclina mi corazón a tus testimonios, Y no a la avaricia. (V.33-36)

Mi corazón incliné a cumplir tus estatutos. De continuo, hasta el fin. (v.112)

Y andaré en libertad, Porque busqué tus mandamientos. Hablaré de tus testimonios delante de los reyes, Y no me avergonzaré; Y me regocijaré en tus mandamientos, Los cuales he amado. (V.45-47)

Muchos son mis perseguidores y mis enemigos, Mas de tus testimonios no me he apartado. Veía a los prevaricadores, y me disgustaba, Porque no guardaban tus palabras. Mira, oh Jehová, que amo tus mandamientos; Vivifícame conforme a tu misericordia. La suma de tu palabra es verdad, Y eterno es todo juicio de tu justicia. (V.157-160)

Ríos de agua descendieron de mis ojos, Porque no guardaban tu ley. (v.136)

Los soberbios me han cavado hoyos; Mas no proceden según tu ley. Todos tus mandamientos son verdad; Sin causa me persiguen; ayúdame. Casi me han echado por tierra, Pero no he dejado tus mandamientos. (V.85-87)

Tiempo es de actuar, oh Jehová, Porque han invalidado tu ley. (v.126)

Mucha paz tienen los que aman tu ley, Y no hay para ellos tropiezo. (v.165)

¿Aman la Ley de Dios? ¿Su carácter? ¿Creen que perdura hasta el final, o se unen a los que la hacen nula? ¿Y qué mandamiento recibe el ataque? ¿Es desechada la Ley porque dice: “No cometerás adulterio”? ¿O es por el mandamiento que está relacionado con el tiempo? ¿Ven dónde debe originarse la fuente del ataque contra el sábado? El enemigo del Tiempo es Satanás, así que es natural que él ataque todas las cosas que vienen del Tiempo. Él dio un paso más allá y distorsionó la comprensión típica de los Gran Sábados[23] también, que forman una parte importante del mensaje, para aumentar la resistencia de la gente a recibir este mensaje.

¿Y ahora ven por qué la fijación de fechas tiene una reputación tan mala? ¡El diablo ha llevado a innumerables personas a establecer fechas falsas sin autoridad del Tiempo, de modo que la verdad sería desprestigiada simplemente por asociación! Y ¿comprenden ahora, por qué el movimiento adventista comenzó con un mensaje de tiempo y termina con un mensaje de tiempo? Dios está revelando algo acerca de Sí mismo, y el diablo está activo tratando de desacreditarlo para evitar que la gente reciba ese conocimiento. Él provoca a las personas a rechazar el mensaje de tiempo, porque él sabe que es el mensaje del Espíritu Santo, y un rechazo de este mensaje es el rechazo del Espíritu Santo, lo que constituye el pecado imperdonable.

A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero. (Mateo 12:32)

Satanás también ha atacado la Ley al conducir a la gente a creer que ésta no puede ser guardada, incluso con fe en Jesús. Por otro lado, él inspira a algunos a creer que pueden guardarla si sólo lo intentan lo suficiente, haciéndolo en su propio poder. Estos se convierten en legalistas y generalmente son infelices, y alejan a muchos de siquiera desear guardar la Ley. Pero pocos son los que enseñan que uno puede obedecer por fe en Cristo. Sin embargo, la Biblia contiene muchas de esas promesas. Una de mis favoritas está al final de Judas:

Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén. (Judas 1:24-25)

¡Si creen esto, ustedes pueden experimentarlo! ¡Sólo recíbanlo por fe, y no traten de evitar caer, no sea que se vuelvan fanáticos o legalistas! Confíen eso a Jesús y dejen que Él viva Su vida en ustedes.

Las profecías desviadas

La mayoría de los cristianos toman la posición de que sus elecciones no hacen la diferencia, pero que las profecías y las promesas de Dios se cumplirán de la misma manera, sin importar cómo ellos escojan. ¡Sin embargo, la verdad es, que la Biblia no respalda eso! De hecho, no es difícil encontrar ejemplos donde Dios cambió Sus planes (¡hablando desde la perspectiva humana, por supuesto!). Él a menudo expresó Su voluntad a Israel, pero ellos optaron por lo contrario, por lo que Dios permitió sus malas decisiones, y respondió en consecuencia de manera diferente a la que Él lo habría hecho, si hubieran permanecido obedientes.

Muchas profecías fueron dadas a Israel, que no pudieron ser cumplidas en ellos debido a su incredulidad y rebelión. Esas profecías se hicieron simbólicas del “Israel espiritual” y no se aplican en todos los detalles literales (sobre todo los nombres de lugares antiguos), entonces son necesarios el discernimiento espiritual e inspiración para reconocer qué partes todavía se pueden cumplir y de qué manera. En las palabras del Comentario Bíblico Adventista del Séptimo Día:

Las profecías que tienen que ver con la gloria futura de Israel y de Jerusalén estaban condicionadas por la obediencia (Jer. 18: 7-10; PR 519-520). Se habrían cumplido en forma literal en los siglos siguientes, si los israelitas hubieran aceptado plenamente los propósitos divinos para con ellos. El fracaso de Israel imposibilitó el cumplimiento de estas profecías en su intención original. Sin embargo, esto no implica necesariamente que ellas no tienen ya importancia. Pablo proporciona una respuesta con las siguientes palabras: “Porque no todos los que descienden de Israel son israelitas” (Rom. 9: 6). Por eso estas promesas se aplican en cierto modo al Israel espiritual. Pero ¿hasta qué punto? Esto debe ser determinado por medio de la inspiración...[24]

Cuando Dios da una profecía, es a menudo en la forma de una declaración de sí-entonces. Sin embargo, Dios no deja que Su palabra vuelva vacía,[25] incluso si no son cumplidas las condiciones de “sí”. En tal caso, la profecía dada es desviada a otro tiempo cuando serán cumplidas las condiciones, aunque sea en forma simbólica.

Por lo tanto, uno debe tener cuidado de no insistir demasiado en que una profecía dada debe ser cumplida en una forma literal. Las condiciones de obediencia o de fidelidad a menudo son implícitas, y si éstas están todavía ausentes en las personas a las que se aplica la profecía, entonces este hecho puede hacer que la profecía no les sea aplicable. Sólo hasta que se cumplan las condiciones requeridas, ya sea en las mismas personas, o en un grupo representativo, la profecía se cumplirá completamente. Aunque podamos reconocernos en la profecía, nunca debemos sentirnos orgullosos de eso, como si fuera requerido que Dios trabaje con nosotros. Él utilizará instrumentos humildes y ninguno es irremplazable.

Tomemos a Israel como ejemplo. En un momento dado, trataron el Arca del Pacto como si fuera una varita mágica que les ganaría la guerra cuando la llevaran a la batalla. Pero Dios permitió que fuera capturada por los enemigos en una gran derrota para Israel.[26] En los días de Jeremías, el pueblo lo acusó de hablar en contra de Jerusalén,[27] ¡como si Dios estuviera obligado a bendecirla, a pesar de su desobediencia y rebelión!

El crecimiento del remanente

El mismo problema ha persistido entre cada pueblo que Dios había escogido para ser un repositorio de Su verdad. Primero, fueron los judíos. Luego, después de que los judíos rechazaran el regalo del Padre en Su Hijo, fueron los cristianos. Al igual que los judíos, estos comenzaron bien, pero pronto la concesión y la tolerancia del pecado entró en punta de pies a medida que la gente veía las bendiciones abundantes que Dios les había otorgado (como Dios lo había hecho con los judíos), y se sintieron seguros, tomando esa gracia como evidencia de su posición superior con Dios. Ellos rechazaron las reformas que Dios quiso traerles, y quedó un remanente muy pequeño, que aceptó la cúspide de la Reforma,[28] el regalo del sábado, de parte de Jesús.

Pero ese pequeño remanente también creció, y con el crecimiento vino la declinación que es común para cada organización y grupo de gente en la tierra. Un aumento en número significa necesariamente que hay menos supervisión de parte de aquellos con quienes el movimiento comenzó, que son los más fervorosos, tomándose a pecho las necesidades del grupo. La falta de supervisión conduce a las concesiones y a la inevitable decadencia. Ahora, vemos un fracaso catastrófico sin precedentes de la Iglesia Adventista del Séptimo Día[29], la cual creció a partir del pequeño remanente que aceptó el sábado. Pero incluso si la división en la iglesia se cura, sólo solidificará la concesión interna que se ha aceptado como normal. Entonces Dios dirá:

Y curan la herida de mi pueblo con liviandad, diciendo: Paz, paz; y no hay paz. (Jeremías 6:14)[30]

En tales circunstancias, será necesario un gran discernimiento para reconocer el engaño, ya que la sanación de la iglesia hubiera ocurrido cuando la iglesia fiel (el pueblo) dejó atrás la apostasía de la organización de la iglesia (¡que no es la iglesia, bíblicamente hablando!). La apostasía incluye su adhesión a los reglamentos no bíblicos de la ONU porque la organización los ha estado implementando para mantener su estado de exención de impuestos (la amenaza de la pérdida grande de la exención de impuestos les llevó a someterse a las regulaciones, que incluyen la igualdad de oportunidades para las mujeres y las personas LGBT para participar en todos los cargos de la iglesia, y, por lo tanto, ponen la ley del hombre por encima de la Ley de Dios). El engaño se manifiesta en si ustedes miran la curación de la organización, en vez de la curación del pueblo del pecado. Dios mira el corazón, y Su pueblo también debe estar más preocupado con la condición del corazón que con la solidez de la organización.

Pero pocos de ellos escucharon, y acataron la voz de Dios en el mensaje de Orión. Sin embargo, no hay una descripción de otro movimiento en la Biblia. Este último remanente es el cuarto símbolo de la mujer de Apocalipsis 12, las estrellas de su corona. Están representados por el cuarto río que sale del Edén (el Éufrates). Y cuatro es el número de la Creación, así que sería apropiado que el cuarto movimiento sea el que alcanzaría los cuatro “ángulos” de la tierra con el Mensaje del Cuarto Ángel[31] durante el tiempo después de que los cuatro ángeles liberen y dejen soplar los cuatro vientos.[32]

Ahora debemos preguntarnos, ¿cómo podemos evitar la fase de muerte que inevitablemente llega a toda organización? Satanás es el príncipe de la muerte, y si se siguen sus principios, como son encontrados en todas las organizaciones en la tierra, entonces la muerte seguramente vendrá. Pero Dios es el Príncipe de la vida, y sólo mediante Su gobierno es posible tener vida eterna, ya sea individualmente o como una entidad corporativa. Es SÓLO el Espíritu Santo quien puede suministrar nuestras necesidades. Él es omnipresente, así que puede estar con todos los individuos a la vez, y Él puede inspirarlos con Su propio celo, de tal manera que ningún individuo esté carente del Espíritu de sacrificio inflexible.

Por lo tanto, vemos que la oración es nuestra dependencia a medida que avanzamos. Ahora es el tiempo para que el Espíritu Santo trabaje y Él es el único capaz de garantizar el éxito. Nuestra función es reconocer las necesidades y orar en conformidad y específicamente. ¡Esto se aplica a cada miembro creyente del movimiento!

Se advierte a la iglesia de Filadelfia que no pierda sus coronas.[33] Eso significa que ya están coronados en la victoria. Jesús también fue coronado en la victoria en el tiempo poco favorable de Su crucifixión, y así como la victoria de Jesús no fue evidente hasta que se dio el tiempo para revelar su fruto, también debe darse tiempo, para que nuestra victoria se haga evidente.

Nuestra oración por el tiempo ha sido contestada, y creemos que aquellos que están inclinados a recibir al Espíritu Santo en este mensaje serán revelados, porque ellos reciben el conocimiento del tiempo con gratitud, y no cometen el pecado imperdonable contra Él al rechazar Su mensaje. La mayoría, sin embargo, encontrará su destino en las plagas.

Es el destino de la victoriosa Iglesia de Filadelfia—el remanente a quien el Señor ha llamado—a dirigir y consolar a aquellos que conocen al Señor, a lo largo de la gran tribulación hasta que Sus enemigos sean completamente vencidos. Los enemigos saben quiénes son. Con la entrada en vigor del acuerdo climático mundial, el secretario de la ONU, Ban Ki-moon, afirmó su posición diciendo que, “Todavía nos encontramos en una carrera contra el tiempo”.[34] También se refirió a la carrera contra el tiempo cuando el acuerdo se abrió por primera vez para ser firmado el 22 de abril de 2016[35]—una fecha que fue marcada de antemano en el reloj de las plagas de Orión,[36] porque ¡el Tiempo bien sabe quién está en contra de Él! Los hombres principales del mundo, que piensan que pueden rescatar al planeta a través de sus propios esfuerzos, saben que se han puesto en contra del Tiempo.

La victoria en esa carrera ya ha sido invocada por Aquel que conoce el fin desde el principio. Ahora que tiene un ejército pequeño, pero fiel con el que trabajar, mostrará lo que Su Espíritu es capaz de hacer en contra de todas las probabilidades. Este movimiento del Espíritu Santo, que luchó por mantener 24 miembros a través de los primeros siete años, continuará trabajando con Él y verá como Él conquista el mundo en los segundos “siete años”.

El Candelabro

Volvió el ángel que hablaba conmigo, y me despertó, como un hombre que es despertado de su sueño. Y me dijo: ¿Qué ves? Y respondí: He mirado, y he aquí un candelabro todo de oro, con un depósito encima, y sus siete lámparas encima del candelabro, y siete tubos para las lámparas que están encima de él; Y junto a él dos olivos, el uno a la derecha del depósito, y el otro a su izquierda. Proseguí y hablé, diciendo a aquel ángel que hablaba conmigo: ¿Qué es esto, señor mío? Y el ángel que hablaba conmigo respondió y me dijo: ¿No sabes qué es esto? Y dije: No, señor mío. Entonces respondió y me habló diciendo: Esta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos. ¿Quién eres tú, oh gran monte? Delante de Zorobabel serás reducido a llanura; él sacará la primera piedra con aclamaciones de: Gracia, gracia a ella. (Zacarías 4:1-7)

Estamos entrando en un tiempo difícil y complicado, pero no es todo dolores. El Señor nos está visitando, y cosas grandes y maravillosas estarán sucediendo. El Padre se ha dado a Sí mismo en la forma de tiempo adicional necesario. El Espíritu Santo se dará a Sí mismo al pueblo por convicción y fervor, y Jesús Alnitak nuestro Señor se ha dado a Sí mismo en Orión, hablando con nosotros cara a cara, por así decirlo. Los 144.000 también se dan a sí mismos como recipientes dispuestos a servir a Dios como tenientes en Su ejército. Ellos son Sus guardianes de la verdad para aquellos quienes la recibirán en el mundo agonizante hasta que Su obra sea completa y los Reyes del Este puedan venir en forma física.

Dios es amor, y el amor debe ser compartido para ser completo. Así es con el tiempo. Dios es el Tiempo, y el tiempo debe ser compartido para ser completo. ¿Te dirá Jesús, “nunca te conocí”, porque no Le permitiste compartir el Tiempo contigo? ¿O recibirás el don del Tiempo para participar de la experiencia de la vida sacrificial de Jesús? Cuando decidas, recuerda que hay una recompensa sumamente gloriosa por tu sacrificio. Que el Espíritu Santo esté con ustedes hasta el fin.

No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida. (Apocalipsis 2:10)

1.
Como estaba en la versión de ese tiempo. Desde entonces se han añadido diapositivas adicionales. 
2.
Había también un conjunto de piedras que Dios había cortado (ver Éxodo 32:16), pero cuando Moisés las quebró, Dios le ordenó que cortara el reemplazo. Éxodo 34: 1 – Y Jehová dijo a Moisés: Alísate dos tablas de piedra como las primeras, y escribiré sobre esas tablas las palabras que estaban en las tablas primeras que quebraste. 
3.
Apocalipsis 3:12 – Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo. 
4.
Esta era la segunda posibilidad, según el principio de la búsqueda de la cebada. 
5.
Eclesiastés 9:12 – Porque el hombre tampoco conoce su tiempo; como los peces que son presos en la mala red, y como las aves que se enredan en lazo, así son enlazados los hijos de los hombres en el tiempo malo, cuando cae de repente sobre ellos. Lucas 19:44 – y te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación. 
6.
Daniel 2:28-29 – Pero hay un Dios en los cielos, el cual revela los misterios, y él ha hecho saber al rey Nabucodonosor lo que ha de acontecer en los postreros días. He aquí tu sueño, y las visiones que has tenido en tu cama: Estando tú, oh rey, en tu cama, te vinieron pensamientos por saber lo que había de ser en lo por venir; y el que revela los misterios te mostró lo que ha de ser. 
7.
Amos 3:7 – Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas. 
8.
En términos técnicos, esto se llama energía cuántica de punto cero. 
9.
Ver Ezequiel 47:1-5. 
10.
Apocalipsis 13:8 – Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo. 
11.
Efesios3:9 (JBS) – y de aclarar a todos cuál sea la comunión del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas por Jesús el Cristo. 
13.
Para referencia, ver los párrafos iniciales del cuarto capítulo de Patriarcas y Profetas, de Elena de White, titulado El Plan de Redención
14.
Ver diapositivas 65-74. 
15.
Las cuatro consonantes hebreas (YHWH) solían escribir el nombre de Dios, que usualmente se escribe en forma pronunciable como "Yahweh" o "Jehová”. 
16.
Ver la sección titulada "La Corona del Tiempo" en La Hora de la Verdad
17.
En el artículo, En la Sombra del Tiempo, escribimos acerca del acortamiento del tiempo en relación con la experiencia de Ezequías. 
18.
El hermano Robert relatará el significado de ese día especial en su próximo artículo en esta serie. 
19.
De Mateo 13:45-46 – También el reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas, que habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró. 
21.
Apocalipsis 13:8 – Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo. 
22.
Colosenses 2:14 – anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, 
23.
Un Gran Sábado es un día de fiesta de santa convocación que también cae en un sábado semanal, pero la comprensión típica es que el Gran Sábado es sólo un sábado festivo, sin importar en cual día de la semana caiga. 
24.
Tomado del Comentario Bíblico Adventista del Séptimo Día sobre Ezequiel 38. 
25.
Isaías 55:11 – así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié. 
26.
Encuentre la historia en 1 Samuel 4:3-11. 
27.
Jeremías 26:11 – Entonces hablaron los sacerdotes y los profetas a los príncipes y a todo el pueblo, diciendo: En pena de muerte ha incurrido este hombre; porque profetizó contra esta ciudad, como vosotros habéis oído con vuestros oídos. 
28.
Esto fue discutido en el artículo, En la Sombra del Tiempo
29.
En cuanto a la división de la iglesia, donde la División Norteamericana está en proceso de separación, hay apostasía en ambos lados de la división, por lo que es una situación en la que no hay escapatoria. Además, los líderes de una Universidad Adventista en Argentina han sido arrestados bajo cargos de contrabando de evasión de impuestos. Vean este artículo de Spectrum Magazine. 
30.
Jeremías 8:11 repite las mismas palabras, y ambos textos tienen un contexto relevante. 
31.
Refiriéndose al ángel del Cielo que alumbra la tierra con su gloria, como es descrito en Apocalipsis 18, que en realidad es el ministerio ÚltimoConteo. 
32.
Apocalipsis 7:1 – Después de esto vi a cuatro ángeles en pie sobre los cuatro ángulos de la tierra, que detenían los cuatro vientos de la tierra, para que no soplase viento alguno sobre la tierra, ni sobre el mar, ni sobre ningún árbol. 
33.
Apocalipsis 3:11 — He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona. 
36.
Esto fue discutido en el artículo, El Santo Grial 
A- A A+
El libro Último­Conteo
Todos nuestros estudios de los primeros siete años en un compacto libro en formato PDF. Un viaje por el universo del tiempo de Dios. ¡Una lectura obligada para los adventistas del gran sábado!
Descargar ahora...
El DVD de Último­Conteo
Todo el sitio de Último­Conteo en un DVD compatible con Windows. Un regalo que puede salvar vidas.
Descargar el DVD ahora...
¡Únete al movimiento!
¿Crees en el Tiempo? ¡Muestra tu apoyo y únete al ejército del Señor haciéndote miembro hoy!
Utiliza el sello de Orión...
¿Dónde está tu corazón?
No dejes que la polilla y el orín corrompan tus tesoros. ¡Ponlos en el Cielo!
Dar una donación ahora...
Boletín
¡Queremos encontrarte pronto en la nube! Suscríbete a nuestro BOLETÍN DE ALNITAK para recibir las últimas noticias de nuestro movimiento de los adventistas del gran sábado de primera mano. ¡NO PIERDAS EL TREN!
Suscribir ahora...
Estudiar
Estudia los primeros 7 años de nuestro movimiento. Aprende cómo Dios nos dirigió y cómo nos alistó para servir por otros 7 años en la tierra en malos tiempos, en vez de ir al Cielo con nuestro Señor.
¡Ir a UltimoConteo.org!
Contacto
Si estás pensando en fundar tu propio grupo pequeño, por favor ponte en contacto con nosotros para que te podamos dar consejos valiosos. Si Dios nos muestra qué te ha elegido como líder, también recibirás una invitación a nuestro foro de los 144.000 Remanentes.
Contactar ahora...